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Cómo subir las defensas de tu hijo

12 a 24 meses
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Cómo subir las defensas de tu hijo

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Alimentación, sueño e higiene: descubre hábitos que pueden ayudar a subir las defensas de tu hijo.

Resfríos, mocos, tos... es normal que los niños atraviesen distintas enfermedades a medida que crecen y exploran el mundo que los rodea. Aunque no siempre es posible evitar que se enfermen, algunos hábitos pueden ayudar a fortalecer sus defensas y acompañar su desarrollo saludable.

Harvard Health Publishing compartió una serie de recomendaciones que pueden ayudar a mamás y papás a promover un sistema inmunológico fuerte a través de hábitos sencillos del día a día.

Seguí leyendo para descubrir cómo apoyar las defensas de tu pequeño.

¿Qué vas a encontrar aquí?

Cómo se desarrollan las defensas durante los primeros años

El sistema inmunológico continúa desarrollándose y fortaleciéndose desde que nace. En este proceso influyen factores como la lactancia materna, la alimentación y el contacto progresivo con el entorno.

La lactancia materna y las defensas del bebé

Durante los primeros meses de vida, los bebés tienen una inmunidad pasiva. Esto significa que sus defensas dependen de los anticuerpos que recibió de mamá durante el embarazo. Con el tiempo, su organismo irá desarrollando sus propias defensas.

La lactancia materna acompaña esta etapa y también contribuye al desarrollo de la microbiota intestinal, un conjunto de microorganismos que vive naturalmente en el intestino y forma parte del funcionamiento normal del organismo.

¿Qué ocurre cuando comienza la alimentación complementaria?

A partir de los 6 meses, la introducción de nuevos alimentos supone cambios para el organismo del bebé, incluida su microbiota intestinal.

Además, en esta etapa tu pequeño empieza a explorar cada vez más su entorno. Lo toca todo, se lleva objetos a la boca y tiene un contacto mucho mayor con el mundo que lo rodea. En otras palabras: también empieza a encontrarse con nuevos microorganismos. Al mismo tiempo, su organismo continúa desarrollando sus propias defensas mientras se adapta a todos estos cambios.

Ofrecele una alimentación equilibrada

Una alimentación equilibrada puede ayudar a cubrir las necesidades nutricionales del niño y contribuir al funcionamiento normal de su organismo. 

Dale alimentos variados

  • Proteínas de origen animal.
  • Lácteos fermentados.
  • Frutas.
  • Verduras.
  • Cereales integrales.
  • Agua. 

A partir del año podés darle leches hechas especialmente para cada etapa de su desarrollo, adicionadas con vitaminas y minerales, como NIDINA® 3NAN® 3, para ayudarle a cubrir sus necesidades nutricionales día a día. Recordá que siempre es importante consultar con un profesional de la salud para obtener recomendaciones específicas según las necesidades individuales de cada niño.

Establecé horarios y rutinas para las comidas

A partir del primer año, puede resultar útil organizar la alimentación en cuatro comidas principales y dos colaciones al día, siguiendo siempre las recomendaciones de su profesional de salud. 

Promové una relación positiva con la comida

  • Evitá presionarlo para comer.
  • Procuren comer sentados a la mesa.
  • Evitá el uso de pantallas durante las comidas.
  • No categorices alimentos como "buenos" o "malos". 

Cuidá sus hábitos de sueño

El sueño y el descanso forman parte de los hábitos que favorecen el bienestar general del niño. Durante el sueño, el organismo se recupera y se regenera, por lo que dormir lo suficiente es importante para la salud y las defensas.

Horas de sueño recomendadas

De acuerdo con la Fundación Americana del Sueño, la cantidad de horas de sueño recomendada varía según la edad del niño.

  • Entre 1 y 2 años: de 11 a 14 horas al día.
  • Entre 3 y 5 años: de 10 a 13 horas al día. 

Cómo favorecer un buen descanso

  • Limitá pantallas 1 hora antes de dormir.
  • Mantené rutinas consistentes: un baño, cena, cepillar los dientes y a acostarse.
  • Realizá actividades tranquilas antes de acostar a tu bebé, como leerle un cuento.

Promové la actividad física diaria

La actividad física regular ayuda a mejorar la circulación de la sangre y, además, estimula la producción de células del sistema inmunitario. Por eso el ejercicio es importante para defensas más fuertes.

Algunas ideas:

  • Juegos en el parque.
  • Correr.
  • Circuitos de obstáculos en casa. 

Para los niños entre 2 y 5 años, generalmente se recomienda 1 hora de actividad diaria.

Acompañá su bienestar emocional

Aunque solemos pensar en la alimentación o el descanso cuando hablamos de defensas, el bienestar emocional también puede influir en la salud general de los niños.

  • Aprender a manejar el estrés y la frustración
  • Aprender a reconocer y expresar emociones
  • Tiempo de calidad en familia
  • Oportunidades para jugar y moverse

Enseñale hábitos de higiene desde pequeño

Desde pequeños, los niños pueden aprender hábitos sencillos que ayudan a cuidar su salud y la de quienes los rodean.

  • Lavarse las manos con frecuencia.
  • Lavarse las manos antes de comer.
  • Lavarse las manos después de ir al baño.
  • Cubrir boca y nariz al toser o estornudar.

Las defensas de los niños se construyen día a día a través de distintos hábitos. Una alimentación equilibrada, el descanso, el movimiento, el bienestar emocional y la higiene pueden acompañar su crecimiento mientras descubre, juega, aprende y explora el mundo que lo rodea con mayor confianza.

Referencias

McCarthy, C. (2021). Boosting your child’s immune system. Harvard Health. https://www.health.harvard.edu/blog/boosting-your-childs-immune-system-202110122614

How Much Sleep Do You Really Need? (2020). National Sleep Foundation. https://www.thensf.org/how-many-hours-of-sleep-do-you-really-need/

Preguntas frecuentes

¿Cómo fortalecer las defensas de un niño?

Una alimentación equilibrada, el descanso adecuado, la actividad física, el bienestar emocional y los hábitos de higiene pueden contribuir a mantener un organismo saludable.

¿La lactancia materna ayuda a las defensas del bebé?

Sí. Durante los primeros meses de vida, la lactancia materna contribuye a prolongar parte de la protección recibida durante el embarazo.

¿El sueño influye en las defensas de los niños?

El descanso forma parte de los hábitos que contribuyen al bienestar general y al funcionamiento adecuado del organismo.

¿Por qué es importante el lavado de manos?

Porque ayuda a prevenir la propagación de microorganismos que pueden causar enfermedades. 

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